El soul del norte nunca te abandonará

El otro día escribí sobre northern soul y me resultó imposible no cascar cómo lo descuBAH, ES MENTIRA: tuve claro desde el principio que tenía que contar cómo este invento llegó a mi vida. Solo te digo que, después del northern, todo fue a mejor.

La cosa empieza así:

El northern soul llegó a mi vida como ese 24 horas que te deslumbra cuando vuelves a casa.  Fue en Barcelona. A mí me había dado por comprobar hasta qué punto puedes sentirte invisible en una ciudad grande y deambulaba por el centro trazando trayectorias estudiadas pero absurdas: llegaba al final de una calle y volvía sobre mis pasos para ver si alguien me agarraba de los hombros y me preguntaba qué coño hacía. No creas: yo tampoco lo entiendo. El caso es que iba haciendo el gilipollas por la calle de Sitges y me topé con Daily Records. El olor a discos plastificados que salía de allí se comía al delicado

aroma a fritanga del bar Macareno. Entre eso y que creo que el dependiente estaba sobado, decidí entrar. Me pasa una cosa en las tiendas de discos: veo tantas cosas guapas que me pongo nervioso y acabo al borde del colapso. Así que me acerco a ellos con disimulo, no sé si para engañarles a ellos o a mí mismo. En Daily Records empecé con las camisetas. Allí, entre las de 2-Tone y los Specials, encontré una con un puño negro y una leyenda a su alrededor: Keep the faith. Casi me caigo de culo. Fuerza, pasión, romanticismo: imposible decir más con menos. Había algo en ese logo que hizo que mi corazón se pusiera a bailar entre la garganta y el estómago. Lo normal hubiera sido buscar en el móvil qué coño era aquello, pero otra de las peculiaridades de mis expediciones era salir sin móvil, así que sentí la necesidad de volver a casa y buscar información sobre aquello. Quizá esto sea reescribir la historia, pero sentí ese escalofrío que provocan las cosas importantes.

Lo tienes entero aquí.

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