RELATO: 324

La buena gente de Drugstore me ha publicado un relato. Se llama 324 y empieza con alguien prendiéndole fuego a Murcia. Si este texto formará parte de algo más grande es algo que solo sabe Stephen Malkmus, que me dijo en un sueño la primera frase del relato: A veces fantaseo con quemar esta ciudad. Pues eso, todo aquí.

El Punk De Mentira

Aquí va: un texto para Piso28 sobre el Punk De Mentira. La cosa va así:

Tío, -oigo que decís- ¿pero no se supone que el rock and roll y el garage y el punk deben ser culturas inclusivas y que lo guapo es que cada uno camele como quiera camelar, lleve la ropa que lleve y venga de donde venga? Por supuesto. Lo feo es cuando vienen los de arriba a apropiarse de una manifestación de la clase obrera y, lo peor de todo, la vacían de los elementos que les echan peste. Ahí van, mírales: Los Nastys, The Hinds, The Parrots, Las Odio y mil más que versionan a gente como Billy Childish -¿en serio? ¿Las chicas guapas de la capital molando por conocer al dios de los atascados? ¿Alguien se lo traga?- y pasan toda una tradición de historias de pringados, pajeros con granos, más feos que hablarle mal a una madre, por el periscopio de Black Lips, que al menos tienen buenas canciones.

Los Wallas y el rock and roll en Maastricht

El sábado fui a un concierto de Los Wallas y acabé escribiendo sobre colegas, saltos, cerveza y, claro, garage rock. La cosa empieza así:

Mi colega Dani siempre tiene murgas con su madre. El día que le conocí hacía un calor del copón. Se acercó al viejo Xantia de mi viejo a grandes zancadas y le contó al Merka que había discutido con su madre por unos calcetines que olían a tabaco. ¡A tabaco!, repetía, incrédulo, clamando al cielo. Dejó uno de esos ¡A tabaco! en ¡A taba…! para colocarme la mano en el hombro y decir: Coño, esto que suena es Dinosaur Jr. Tardé unos segundos en responderle porque sentí cómo me acababa de robar el corazón. Me acuerdo de esa historia ahora que estamos en la puerta de la 12&Medio y apuramos un litro de Estrella y Dani nos está contando la última con su vieja. Son las diez y media y esto está más muerto que Manuel Fraga. Dice mi colega que su madre le obligó el otro día a bajarse los pantalones para verle los muslos y que le dijo: Daniel, tú antes tenías otros muslos, ¿qué es, heroína? Es heroína o SIDA, Daniel. Cuando imita a su madre, el cabrón bizquea y aprieta el morro y pone voz aguda y cabecea, demente. Nos partimos el ojete y luego notamos cómo flota en el aire una respuesta: no es heroína ni SIDA, pero no sabemos qué es. Merka saca el móvil y dice que es la hora.

Entera, aquí.

El soul del norte nunca te abandonará

El otro día escribí sobre northern soul y me resultó imposible no cascar cómo lo descuBAH, ES MENTIRA: tuve claro desde el principio que tenía que contar cómo este invento llegó a mi vida. Solo te digo que, después del northern, todo fue a mejor.

La cosa empieza así:

El northern soul llegó a mi vida como ese 24 horas que te deslumbra cuando vuelves a casa.  Fue en Barcelona. A mí me había dado por comprobar hasta qué punto puedes sentirte invisible en una ciudad grande y deambulaba por el centro trazando trayectorias estudiadas pero absurdas: llegaba al final de una calle y volvía sobre mis pasos para ver si alguien me agarraba de los hombros y me preguntaba qué coño hacía. No creas: yo tampoco lo entiendo. El caso es que iba haciendo el gilipollas por la calle de Sitges y me topé con Daily Records. El olor a discos plastificados que salía de allí se comía al delicado

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Mi padre y Machado y Benjamin

Pues resulta que un verano fui con mis viejos y mi hermana a visitar las tumbas de Walter Benjamin y Antonio Machado. Lo guapo es que ese era un viaje del que mi padre llevaba hablando desde antes de que yo supiera andar, así que todo estuvo rodeado de una atmósfera de ajuste de cuentas con nosotros mismos. Y bueno, hubo conatos de pelea con franceses, discusiones con empleados de una empresa de alquiler de coches de Sants, atascos y recuerdos del Chava. Hasta vimos a Batman. Lo escribí para los compadres de Negratinta (que me cambiaron el título pero no pasa nada, porque no vamos a tomar pesaombres) y lo puedes leer si le metes un cabezazo al botón izquierdo del ratón sobre ESTO.

Me jode decirlo, pero el Madrid me da asco

Ahora que el Madrid vuelve a ser vulnerable (o a parecerlo, y ser así más aún el Madrid), recupero este texto que escribí para la buena gente de Negratinta. La cosa va de contradicciones y de amores inoportunos. 

No es que ahora el Madrid sea una multinacional y que Florentino Pérez represente todo lo que odio, no es solo lo de Fly Emirates, ni siquiera la posibilidad de que Aznar sea presidente. Ni siquiera que no juegue a nada… joder, llevamos quince años sin jugar a nada. Es la acumulación de todo eso y la certeza de que jamás dejaré de ser del Madrid. Es un sentimiento demasiado fuerte, ¿sabes lo que te digo? A mi vida llegan personas por las que parece que voy a dejar todo y al final esas personas pasan y yo sigo mi camino, leo, veo pelis, escucho discos… y solo me quedo con los que molan. Lo del Madrid es otra cosa.

¿Qué? ¿El texto completo? Ah, sí: aquí.